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Fundación Jaime Guzmán

Lo que vivimos durante este domingo 18 de octubre, demuestra la real cara del Apruebo. Desde hace un año, el país está capturado por un proceso insurreccional. La violencia y los llamados de distintos colectivos a “subvertir literalmente todo” –incluso en periodo de pandemia- dan cuenta de esto.

Es lamentable que aquellos actores que proponen instalar “otro modelo” a través de una nueva Constitución, durante todo este último año no hayan condenado la violencia. Hemos visto como numerosas estatuas, iglesias, propiedad pública y privada, y fuentes de trabajo, han sido destruidas por los insurreccionales de la revuelta. Pero lo más grave, es cómo han agredido a personas, como Carabineros o a muchachos que han hecho activismo en las calles por la opción Rechazo.

Este escenario no contribuye de ninguna manera a construir un Chile mejor. Al contrario, solo genera odio ideológico y división. Si llegase a ganar el Apruebo, y se escribe una nueva Constitución, esta pecaría aún más de origen que la actual, porque surgiría de la insurrección y violencia entre ciudadanos.

Daniela Carrasco