SIMCE

Los resultados del SIMCE 2017 han generado confusión en la ciudadanía, ya que, por una parte, muestran que nuestro país ha superado la brecha de género, que las mujeres obtuvimos mejores resultados en matemáticas y que hubo un alza de 15 puntos en 10 años, entre otros. No obstante, a pesar de ese progreso, la otra cara de los mismos resultados muestran una baja significativa en el puntaje obtenido en ciencias naturales en 8vo básico y 2do medio, lo mismo en lectura en hombres y en los sectores altos, bajas expectativas escolares en los sectores vulnerables, etc. Por lo tanto, no hay claridad de si hemos mejorado o no según esta medición. Esto se debe a que los resultados han sido generalizados, pues al analizarlos desagregadamente el escenario es claro. Ha habido un evidente estancamiento en los últimos 5 años, los resultados en general no son significativos, ya que las alternancias en su mayoría son de 2 puntos en comparación al año anterior. Por último, si bien la brecha socioeconómica se ha reducido, dicha variación no alcanza a reflejar un  verdadero avance. En resumen, se observa que los cambios no han sido profundos.

La oposición ha insistido fuertemente en que el detalle de los resultados del SIMCE de los alumnos y del colegio no debe ser entregado a los padres. Sin embargo, los bajos avances en una década hacen aún más importante que los padres puedan acceder a ellos, pues es justo que sepan todo sobre la educación que reciben sus hijos para tomar las mejores decisiones y también para generar incentivos a la mejora en los establecimientos. Una mala decisión los arrastra a un daño que es irreparable.

Con todo ello, es claro que aún queda mucho por hacer y que sin duda éstos resultados nos piden a gritos poner el énfasis en la calidad, en la sala de clases, en encausar las políticas educativas en quienes más lo necesitan y no desde arriba hacia abajo como lo hizo el pasado gobierno poniendo todos sus recursos en la Educación Superior.

Macarena Bravo, La Segunda, 24 de Mayo de 2018